[distriberp_header]

Si hay una palabra que podrí­a definir a este año que está a punto de concluir, esa es incertidumbre. Pero, aunque 2020 ha traí­do muchas malas noticias, también nos ha dejado multitud de aprendizajes que sin duda nos servirán para el esperado soplo de aire fresco que seguro será el 2021.

No cabe duda de que la distribución alimentaria ha sido uno de los sectores clave para asegurar la resistencia y, sobre todo, el abastecimiento de toda la sociedad durante la pandemia. Pero también ha sido uno de los sectores que ha vivido más de cerca las dificultades que supone un desafí­o como este, y ha tenido que adaptarse a gran velocidad a una situación para la que nunca se está preparado. Aón así­, hemos salido adelante, y eso es señal de que las empresas de alimentación y bebidas de este paí­s son realmente eficaces y capaces incluso ante las situaciones más complicadas.

Lo que hemos vivido a lo largo de este año ha propiciado que muchas empresas del sector alimentario aceleren su transformación tecnológica, implantando tendencias y abriéndose paso hacia nuevas oportunidades. Podrí­amos decir que la pandemia ha provocado un «forzado» cambio de era, lo cual tiene tanto una parte positiva como una negativa. La parte positiva es que las empresas de distribución alimentaria que han logrado acelerar su transformación digital, ahora tienen gran parte del camino allanado de cara a los nuevos obstáculos que puedan plantearse en el futuro.

Retos de la distribución de alimentación y bebidas en 2021

¿Cuál es la parte negativa? Bueno, como es de esperar, aunque parece que ya estamos a las puertas de despedirnos de esta situación de «incertidumbre», todaví­a queda mucho por hacer, y es esencial estar preparado para cualquier posible adversidad que se nos pueda presentar. Y segón la experiencia que nos deja este 2020, vamos a ver algunos de los retos más importantes a los que tendrá que hacer frente la Industria Alimentaria durante el nuevo año:

  • Prever la demanda.
  • Asegurar el suministro.
  • Garantizar  la sostenibilidad y eficacia en nuestras estrategias logí­sticas.
  • Seguir innovando.
  • Usar toda la tecnologí­a a nuestro alcance en especial la digital, maximizando el I+D.
  • Transmitir transparencia y seguridad.
  • Procurar la salud y el bienestar de nuestros clientes.

No será fácil, pero aplicando lo ya aprendido y siendo conscientes de las mejoras a implementar, el sector de la distribución de alimentos y bebidas conseguirá sobreponerse a los retos que presentará este 2021.

Oportunidades del sector alimentario para el nuevo año

Pero igual que este 2021 planteará retos a la industria alimentaria, también llegará con nuevas oportunidades que pueden hacer que las empresas despunten todaví­a más.

Durante la pandemia, casi el 50% de los usuarios europeos de una marca fueron nuevos consumidores, debido a que no encontraban el producto que buscaban. El crecimiento que ha experimentado el sector de alimentación y bebidas no tiene precedentes, con un aumento del valor del +9%. Y aunque en el resto de sectores el crecimiento se ha ralentizado, en la distribución alimentaria continóa fuerte y al alza.

Con este escenario, no faltarán oportunidades para innovar en el sector o revitalizar antiguos métodos de trabajo. Podremos ver incluso la reinvención de empresas tradicionales, como es la vuelta de los pequeños negocios de alimentación bien con alto grado de especialización en sus productos (tiendas gourmet), bien con sus sistemas de producción (bio), bien con su procedencia (import), etc. En definitiva, vuelve la apertura del negocio de proximidad con la creación de las hace tiempo desaparecidas «tiendas de barrio» que dinamizan nuevamente los entornos comerciales más céntricos de las ciudades.

Estas oportunidades, sumadas a las grandes ventajas competitivas que ofrece la tecnologí­a especializada en la distribución de alimentación y bebidas, pueden ser lo que haga que las empresas alcancen (e incluso superen) los objetivos planteados para el próximo año.